Foto: Mi libro Vocación, metodología y acción en el Trabajo Social (2025).
Tus metas profesionales pueden ser transformadas también en un proyecto.
Aplica la misma lógica en tu vida y logra tus metas.
El Proyecto Social, es "la guinda de la torta" en nuestra formación (al menos en las instituciones chilenas) para optar a la defensa de título profesional. El hacer un proyecto o ser parte de uno, es también un requisito esencial en la práctica profesional y una muestra, de que cualquier egresad@ de Trabajo Social tiene la capacidad de armar un proyecto y/o ser parte de uno.
Armar un proyecto es relativamente fácil en cuanto a considerar sus etapas y guiarse por ellas, no obstante, en la realidad involucra mucho tiempo, comenzando por pensar en qué problemática abocarse o resolver, evaluar respecto a su viabilidad y si se contará con los medios para "echarlo a andar", generalmente relativo a lo económico. En esa línea, realizar un proyecto para una práctica profesional es considerablemente más acotado que uno de la “vida real”, nos daremos cuenta de ello cuando en nuestra calidad de egresados, tendremos la posibilidad de ser parte de uno. Ahora, si nos toca armar uno desde cero y liderarlo, un punto importante será considerar si el ámbito de dónde procederán los recursos serán públicos o privados, porque si es en el primer sector, generalmente los recursos son más limitados.
Me pregunto si pasará en otros hemisferios o solo es un problema local.
Con respecto al Proyecto social, debemos considerar que parte por un Diagnóstico, donde debemos dar cuenta de una realidad social, idealmente una problemática a la que se pueda dar solución (que sería el fin de un proyecto social) recogiendo antecedentes a través de revisión de datos o aplicación de instrumentos, siendo estos participativos, a nivel individual, familiar, grupal comunitario u organizacional. Lo importante aquí es tener claro el problema social, pertinencia y viabilidad, entre otras luces. Por lo que, buscar ese nicho, vacío u oportunidad de mejora, es la clave.
En la segunda etapa, viene la Planificación. En este punto teniendo ya claro el problema, se formula un objetivo general que guiará el Proyecto y por tanto, resolverá el problema, junto con los objetivos específicos (3 o 4), de los cuales derivarán las actividades y tareas (para el logro del Proyecto). Es importante también identificar el público objetivo, la población que se pretende atender, lugar o espacio donde se desarrollará, recursos que se requerirán: humanos, técnicos, infraestructura, material, económicos, calendarización (Gantt, cronograma u otro) y otros aspectos que debes considerar para el buen logro de este. Junto a ello, procura ponerle un nombre llamativo, una buena presentación del proyecto para ganar el concurso o venderlo a privados, Recuerda también usar un lenguaje técnico apropiado y una estructura que lo guíe y presente claramente (hay concursos con formatos pre-fijados). Es sumamente importante también que el proyecto sea participativo (incluye la voz de los usuarios) y “vendible” en el buen sentido de la palabra.
En la tercera etapa, ya nos encontramos "Ejecutando" nuestro proyecto de acuerdo a lo planeado, en virtud de los objetivos, plazos, actividades y tareas necesarias para su puesta en marcha. En esta fase ya estamos trabajando con la gente, con nuestros usuarios, con los equipos, encargados de las actividades y tareas, así como con los tiempos de ejecución marcando la pauta, que serán apremiantes, con todo lo administrativo que se suma. Por lo que, esta es la etapa en la que se visualizan los resultados preliminares y si vamos por buen camino, veremos los pequeños logros, de lo contrario, se requerirán mejoras.
Por último, no menos importante y por favor, no lo dejes para el final, La Etapa de Evaluación, que contiene múltiples aspectos a considerar, como: que se evalúa, el enfoque, cuándo, cómo y a quienes, entre otros (te invito a leer esa entrada en este Blog). Lo que sí te recalco, es que la Evaluación se considera, planifica e incorpora desde el inicio, ya que surge desde que pensamos en qué hacer, su viabilidad o pertinencia del proyecto, etc. Lo importante, es que la evaluación nos permite guiar la continuidad exitosa del proyecto, porque obviamente todos queremos tener buenos resultados, por lo que no olvides, que si sólo recogerás las impresiones finales y te das cuenta que te fue mal, ya no puedes hacer nada para revertirlo, tu proyecto no tendrá continuidad y perderás quizá hasta tu reputación. Estas advertid@.
Para cerrar te dejo un par de recomendaciones de lectura: "Guía Práctica para el Diseño de Proyectos Sociales, Marcela Román C., CIDE" ; Guía para la elaboración de proyectos sociales, ITAUFundacion; Cohen y Franco, 1988, en "Evaluación de Proyectos sociales". Todos disponibles en Google.
Si pasas por aquí, deja tu comentario.


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