Foto: Reuniones Técnicas de Análisis de casos, o evaluaciones de proceso, con supervisoras de la Organización (Evaluación interna), donde se revisa el cumplimiento de objetivos, se evalúan estrategías, desafios, avances o retrocesos, entre otros temas (2023).
Cuando realizamos un Proyecto Social en nuestra especialidad, nos enseñan que este consta de 4 etapas: el Diagnóstico, la Planificación, la Ejecución y la Evaluación. Lo que quiero destacar en esta Entrada y que espero no olvidemos nunca, es que la Evaluación no se deja para el final, sino que es una etapa que transita junto al proyecto desde su inicio. Es más, desde el momento en que se gesta una idea en nuestra mente y comenzamos a pensar si es viable, si causará impacto o si tendrá buenos resultados, entre otras interrogantes, es cuando comenzamos a evaluar.
Para su mejor comprensión, reconozcamos que en la vida cotidiana siempre estamos realizando micro evaluaciones, como por ejemplo cuando nos preguntamos ¿qué voy a tomar de desayuno? o ¿qué haré de almuerzo?, ¿tomaré el autobús o me iré en auto al trabajo?, ¿me alcanzará el presupuesto hasta fin de mes?, o, ¿mi economía me permitirá comprar el último celular de moda?, entre otras tantas interrogantes. Lo importante es entender que nuestras decisiones, en base a evaluaciones y posteriores decisiones traerán consecuencias favorables o adversas en nuestra vida. Algo similar ocurre cuando le damos la importancia que se merece el proceso de Evaluación y lo incorporamos a lo largo de un proyecto, o, como muchos otros, cometemos el error de dejarlo para el final cuando ya no se puede hacer nada para revertir los resultados, sobre todo cuando estos son desastrosos.
Marcela Román (1999) en su "Guía para el diseño de proyectos sociales" plantea que la Evaluación como parte del proceso, colabora con la intervención y permite definir si la metodología utilizada es la correcta o necesita ser modificada, es más, enfatiza que "resulta indispensable que los equipos ejecutores cuenten con las competencias para realizar en forma permanente distintas acciones de evaluación, si ellas no están contempladas, se está afectando la calidad de los resultados del proyecto" (p.19) y si bien, ahora estamos hablando de proyectos, las evaluaciones se pueden y deben realizar también cuando se ejecutan planes de intervención individuales (con personas), aplicando las mismas o mejores estrategias.
En esa línea, hay muchos aspectos a considerar en la Evaluación. Lo primero, es en relación a los tiempos (tal como lo recalqué anteriormente), por tanto, considere Evaluar al Inicio o en la puesta en marcha (Ex-ante); en el Proceso, mientras se ejecuta el proyecto (Durante) y; al final o cierre del proyecto (Ex-post). “En los tres momentos mencionados, será relevante conocer las expectativas, opiniones y percepciones de la población destinataria acerca de la forma en que se desarrollan las acciones y de los resultados que se van obteniendo” (Nirenberg, Brawerman y Ruiz, 2003, p. 138). También hay que destacar que cada tiempo tiene sus propios objetivos. Al inicio (Ex-ante) se evalúa, por ejemplo, la viabilidad, si se cuenta con los recursos o si el proyecto es o será ejecutable, si es innovador o si aportará a la sociedad, para ello también es importante revisar diagnósticos y antecedentes previos, entre otros temas; En el proceso (Durante), se evalúa por ejemplo, si se están logrando los objetivos, si el alcance o cobertura es el correcto, si se requiere modificar una actividad o si la problemática se está revirtiendo (alcanzando bienestar), entre otros puntos, y al Final (Ex- post) se miden los resultados, el impacto o producto final y si es un proyecto que pueda tener continuidad, extensión y claramente, si logramos el Objetivo General, entre otros.
Junto a ello se debe considerar la "Metodología" o en otros términos, de qué forma llegamos a lo que se quiere conocer. Para eso, debes considerar si quieres relevar datos duros, a través de la "Metodología Cuantitativa" que permitirá recoger: porcentaje de participación, métricas en relación a resultados o impacto social, entre otros; o, si tu interés son los datos blandos o la "Metodología Cualitativa" llegando a estos, a través de experiencias, significados u opiniones, entre otros. En la mayoría de los casos en lo social, utilizamos la "Metodología Mixta", ya que nos interesan ambas variables, los números y las experiencias de vida.
Ahora, para concretar esa recogida de datos o experiencias, se debe considerar las técnicas e instrumentos que se utilizaran. Para la Metodología Cuantitativa puede ser útil las: Encuestas cerradas, Cuestionarios, Registro de actividades, Listas de asistencias, Análisis de datos, entre otros, y para la Metodología Cualitativa: las Entrevistas en profundidad, el FODA, Focus Group, Análisis de casos, las Encuestas de percepción, entre otros, que usted y su equipo hayan acordado previamente. Es necesario mencionar que, la metodología utilizada para el proceso evaluativo no se improvisa sino que, se prepara desde un inicio, donde se requiere proponer qué se evaluará (objetivos) y los tópicos, categorías o variables que deberán revisarse, así como reconocer cuales son los mínimos o máximos que se esperan para continuar, suspender o para modificar las actividades y en el peor de los casos concluir el proyecto mismo. Junto a ello, se debe calendarizar las actividades evaluativas en una Carta Gantt o Cronograma (¿cuándo?) y asignar responsables (¿quiénes?), entre otros aspectos.
En relación a los responsables considera quien evaluará. Para lo anterior puedes considerar estos grupos: Los supervisores, los ejecutores, o en conjunto (Evaluadores Internos), o contar (o contratar) con personal ajeno a la organización o proyecto (Evaluadores Externos). Lo importante y que no debe faltar es que se incluyan las voces de quienes son los participantes o beneficiarios del proyecto, para que los datos y discursos que se obtengan sean reales y denoten participación (Evaluación participativa). Factor importante si se quiere alcanzar el éxito y se desea evitar el fracaso del proyecto.
Para ir finalizando reconozco que la Evaluación es casi otro proyecto en sí mismo, por el trabajo que implica y los recursos que deben movilizarse (Humanos, materiales, de infraestructura, económicos, entre otros), pero he aprendido una cosa vital, que los Proyectos pueden ser creados en un escritorio sin considerar la opinión de los participantes y ser un total fracaso, además de derrochar los recursos, o, crear un "Proyecto Participativo" (o co-construido) y garantizar su éxito, ya que se incorporaran las voces e intereses de sus beneficiarios, se evaluará en conjunto desde el inicio y durante todo el proceso, lo que permitirá corregir el curso, en caso de alejarse de los objetivos. Pero te repito, esto no es gratuito, hay mucho trabajo detrás.
Me despido por ahora y te dejo otro texto para la profundización de este tema que es muy necesario al momento de pensar en realizar un Proyecto. “Programación y evaluación de Proyectos sociales” de Niremberg , Brawerman y Ruiz (2003): Capítulo 5: La evaluación durante la ejecución: el foco en los procesos, de la Editorial Paidós, Argentina.
Éxito en tu evaluación, te saluda, Karen.

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