ACERCA DEL TRABAJO SOCIAL: EL DIAGNÓSTICO SOCIAL

                           

Foto: Acompañando a uno de mis casos en un intento de re-vinculación familiar. En tiempos de Pandemia. Lo recuerdo con mucho cariño y tristeza por la ausencia de Redes familiares. 


Si hablamos de Intervenir, pensamos en Modelos, enfoques, procesos, sujetos de intervención, problemáticas, proyectos y muchos otros temas, que debemos tener presente al momento de iniciar nuestro labor profesional. Cuando somos estudiantes o no hemos tenido experiencia en el mundo social, nos imaginamos una y mil escenas intentando comprender como vamos a aplicar todo lo que hemos aprendido. Incluso, muchas veces nos podríamos sentir incapaces de lograrlo o nos angustiaremos visualizándonos a futuro cometiendo errores, en una suerte de autosabotaje mental. 

En mi página de Instagram @trabajadorasocial_ksaez, he recibido muchas consultas por interno por parte de estudiantes de Trabajo Social o recién egresados, sobre qué pueden hacer para encontrar trabajo, después de meses de búsqueda o cómo deben proceder cuando se abre esa oportunidad laboral tan anhelada, pero se les presenta el desafío de, por ejemplo, tener que ser parte de una "dupla psicosocial" en menos de una semana y "no saber que hacer". El desafío para muchos, no es que no sepamos que hacer, sino que el miedo nos paraliza. Entonces, en medio de ese proceso angustiante, la mayoría hace lo que muchos hacemos por consejo o inercia, que es revisar la historia de la organización, el tipo de proyecto, su misión y visión, sus objetivos, roles y funciones de la dupla, el público objetivo, etc. como para tener cierta claridad "donde nos estamos metiendo" y como es una experiencia que también experimenté, es inevitable para mi recordar cuando estuve en ese mismo momento de mi historia, con todos esos temores y ansiedades de dudar sobre mi capacidad y los posibles errores que podía cometer por la falta de experiencia, al igual que tú probablemente. 

Una de las consultas que se repite a menudo, tiene relación sobre cómo intervenir, por lo inicialmente debemos recordar que indistintamente del proyecto o programa, todo proceso de intervención con personas, familias, grupos o un proyecto social con organizaciones u empresas debe considerar al menos las 4 etapas: Diagnóstico, Planificación, Ejecución y Evaluación. En esta Entrada nos centraremos en la primera etapa: El Diagnóstico Social

La primera consideración antes que todo, es conocer su definición. Ana María Aguilar y Ezequiel Ander-Egg plantean que el diagnóstico social es un "conocer para actuar", pero, considerando que el conocer una problemática o iniciar un proceso de investigación social, no es solo acumular datos, o en mis palabras "intrusear" la vida privada de nuestros sujetos de intervención, sino que como muy bien lo plantean "es necesario conocer para actuar con eficacia". Les recomiendo su libro "Diagnóstico Social" (1999).

Entonces, en un proceso de intervención debemos iniciar por conocer la historia de los sujetos de intervención (individuos, familias, comunidad u organización) a profundidad y en relación a nuestra experticia: "la problemática social" y lo que nos permita también, el marco de acción del proyecto (objetivos) del cual somos o seremos parte, siempre en relación de el o los Modelos de Intervención con los que estaremos interviniendo (Les invito a leer la entrada acerca de los Modelos de Intervención). Todo lo demás que sea relevante, se puede (o debe) derivar, porque bien dice el dicho "pastelero a tus pasteles", pero aún en ello, tenemos la habilidad de trabajar en Red o interdisciplinariamente con otros equipos externos, gestionando recursos y ayudas para beneficio de nuestros intervenidos, o para que ellos aborden lo que no podemos hacer nosotros. Recuerda, siempre se puede hacer algo más, potencia tu Proactividad. 

Para continuar y considerando que nuestra meta en la etapa diagnóstica es conocer la o las problemáticas que afectan a el/la o los sujetos de intervención, desplegaremos técnicas e instrumentos que nos permitirán levantar la información necesaria para tal objetivo, entre ellas tenemos la visita domiciliaria, para conocer por ejemplo: la historia familiar, la situación actual, las dinámicas familiares, los estilos de crianzas o los tipos de apego o vínculos, etc.; en lo comunitario, el acceso a programas, los servicios o redes de apoyo, la conectividad, los grupos de ayuda, clubes u organizaciones sociales, entre otros. En lo organizacional, el clima y la cultura organizacional, el cuidado y el acceso a beneficios por parte de trabajadores o colaboradores, así como el fortalecimiento de trabajo en equipo, la comunicación y las habilidades blandas, entre otros. En estricto rigor, todo aquello que nos permita "conocer para actuar".  

También podemos desplegar otras técnicas, como la observación y la entrevista social, que se complementan con la visita y donde pondremos nuestros sentidos en alerta, para ver más allá de lo evidente, o donde entrevistaremos a nuestros sujetos de interés, acompañados de una Pauta de preguntas previamente preparada, para alcanzar también a informantes claves como familiares, vecinos, profesores, compañeros de trabajo o jefes, entre otros. En el caso de grupos o de trabajo con comunidades u organizaciones, podemos utilizar técnicas que nos permitan abordar un número mayor de personas, como entrevistas grupales o mesas de trabajo, Focus Group, Encuestas, entre otras que usted considere pertinentes y eficientes, en el entendido de que el número de personas suele ser mayor. También se pueden utilizar otros instrumentos dependiendo de la problemática, en mi caso utilizo el NCFAS G+R para evaluar competencias parentales, también el FODA para autodiagnóstico, que recomiendo mucho utilizar sobre todo para quienes buscan trabajo, u otras relacionadas a Violencia intrafamiliar como el WAST o el EETYFV etc., dependiendo también de nuestra experticia y especialización.  

Ahora, no se nos debe olvidar el hecho de que si trabajamos en dupla (Modelo psicosocial), que es el mínimo ideal a mi parecer en la intervención, nos dividiremos el trabajo investigativo, otorgando espacio al psicólogo/a para que aborde preferentemente los aspectos del mundo interior de los sujetos de intervención, como por ejemplo, evaluaciones de la salud mental, estados emocionales, situaciones de crisis, así como el trabajo con la Red de salud e investigación de antecedentes de salud previosentre otros aspectos de su experticia. Si el equipo cuenta con Terapeuta Ocupacional, es lo mismo, ya que ellos deben liderar o abordar áreas de su campo, como rutinas, habilidades, procesos terapéuticos o de rehabilitación, entre otros, que desconozco. Lo mismo, sucederá si participan otros profesionales, como Técnicos de Salud, Psiquiatras, Profesores o Educadores, etc. 

Otro aspecto fundamental en el proceso Diagnóstico es incluir las voces de los involucrados, recogiendo sus impresiones, significados y sentires. En este punto, la distancia Interventor- sujeto de investigación no debe ser un obstáculo para incluir lo que a ellos les hace sentido. Aguilar y Ander-Egg (1999) sugieren realizar un Diagnóstico Social desde una perspectiva Ecológica - Sistémica y dialéctica. Primero, porque desde la teoría sistémica el sujeto de investigación, es una de las partes en una totalidad, que es su sistema familiar o social en la cual está inmerso y desde la teoría ecológica el contexto debe ser considerado, ya que es con quienes se interactúa en menor o mayor medida, afectando a personas, familias, comunidades u organizaciones (para bien o para mal). Por tanto, la problemática social debe analizarse desde una perspectiva holística, además de crítica, desmitificadora y utópica, esto último en cuando a pensar un futuro mejor, en lo posible.  Lo importante es descubrir lo relevante y aportar con conocimiento que sea posible de intervenir, esto con fines de mejora. En resumen y como señalan los autores, es más que saber lo que pasa, más bien es, "utilizar la información para saber qué hacer". 

Ahora bien, un Diagnóstico social es nuestra competencia, pero lograr hacer un diagnóstico desde múltiples perspectivas, incorporando a otros profesionales como los que mencioné anteriormente, es lo mejor. Para ejemplificar, incorporando lo holístico, así como no se le debería dar tratamiento a una persona con tema de salud solo por un síntoma, una problemática no debiese interpretarse solo desde lo "social".  Veámoslo en un caso: un niño malnutrido es llevado a un control medico rutinario y tras un diagnóstico de diabetes, el médico indica tratamiento, pero únicamente abordarlo con medicamentos no basta, ya que detrás de eso, hay un tema nutricional que trabajar y muy probablemente solicitara nuevos exámenes e indicara control periódico, además lo derivará para atención con nutricionista o nutriólogo, pero esto no es suficiente, porque además, se necesita una evaluación del acceso a productos saludables y beneficiosos para la salud, lo que requiere concientización de las familias o cuidadores, educación y seguimiento, revisión de la económica familiar, revisión de horarios y rutinas, estilos de crianzas, etc., tal como sucede con programas de salud integral en algunos países. Este caso el niño no solo se recuperó por un medicamento, sino porque hubo diversos actores que intervinieron en su cuidado integral (o reparación), incluso, trasladando el cuidado personal a tutores (proceso judicial), ya que la familia presentaba conductas negligentes reiterativas y severas, que expusieron a este niño a otras graves vulneraciones. Por tanto, lo que deseo transmitir es que mientras más aristas se logren cubrir en el reconocimiento de X problemática, los resultados o hallazgos nos permitirán realizar un mejor diagnóstico. Por tanto, la problemática social tendrá causas y efectos que se podrán detectar incorporando múltiples miradas para abordarlas en un objetivo general de intervención, que se espera sea integral y colaborativo.
Finalmente, una vez que se tiene la suficiente información y se conocen causas y consecuencias de la/s problemática/s sociales, se plantea una prognosis sobre qué podría ocurrir si se revierte o no (continúa el problema o se soluciona), para posteriormente plantear objetivos, que deben ser reales, viables, concretos, contextualizados en tiempo y espacio y, lo más importante co-construidos con los sujetos de intervención, ya que si no se cuenta con su voluntad o determinación, difícilmente se revertirán, por lo que, esta Etapa Diagnóstica es también un tiempo de reflexión, evaluación (Etapa Inicial Evaluación) y análisis de la problemática social y sus posibles soluciones. 

Me alargue mucho, pero quería transmitir desde la experiencia y los autores, saludos!!



Foto: Visita domiciliaria, para evaluar contexto familiar. 

Cuando no hay adultos que se hagan responsables, comenzando por los progenitores, difícilmente se podrá revincular a un niño, niña o adolescente con su familia. Necesitamos adultos responsables y más familias de acogidas!!





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