REFLEXIONES DEL TRABAJO SOCIAL: LA IMPORTANCIA DE LAS HABILIDADES BLANDAS Y COMUNICATIVAS

Foto: Participando de una Reunión de estudiantes vespertinos de la UCSH (2015) y yo con cara de "tratando de entender las demandas". Borro sus caras, porque es imposible pedirles permiso 

Se habla mucho en estos tiempos de la importancia de las "Habilidades Blandas", sobre todo en los espacios de trabajo y en lo relativo al trato con personas, y creo, que muchos hemos visto la variada oferta de talleres o cursos que abordan este tema, sobre todo en espacios laborales y de formación académica (incluso yo he dictado un par de talleres gratuitamente). Es en las salas de clases donde he escuchado decir a los estudiantes en tono de queja, que es materia de relleno o que no creen o no entienden de qué forma les puede servir, pre-disponiéndose a tomar las clases con cierto grado de molestia o disgusto, sobre todo por parte de quienes forman parte de profesiones de las ciencias "duras". 

Para nuestra comprensión, entenderemos las Habilidades Blandas como "El conjunto de destrezas, aptitudes o herramientas afectivas que poseen la particularidad de regular el estado emocional del ser humano, son habilidades que ayudan a fomentar, mantener y procurar relaciones sociales positivas”....“También conocidas como habilidades socioemocionales, se describen como imprescindibles para un desarrollo integral del conocimiento y la educación, ya que ellas en unión con las habilidades duras preparan para el trabajo exitoso mediante la potenciación de las competencias requeridas” (De la Ossa, 2022). 

Si hacemos la bajada de las Habilidades Blandas a la vida cotidiana, nos encontramos en una época de la historia donde la globalización está presente en todo su apogeo, reforzado por la "Revolución de la Comunicaciones", lo que a su vez, ha propiciado la cultura del "individualismo", haciéndose este fenómeno social, cada vez más tangible (sobre todo en occidente). Los aparatos tecnológicos hoy se han convertido en una extensión de nuestras manos y nos absorben en una vorágine de información a través de los distintos medios sociales, trasladándonos a lo inmediato, lo irreal y lo más preocupante, en la despersonalización de la interacción social.  Esa interacción social que tanto se extraña y que se materializaba en un "Buenos días" cuando te cruzabas con un otro por la calle; esa que te tomaba la mano o te abrazaba al saludar y que te preguntaba ¿Cómo estás?, o que se traducía en una junta de amigas(os) a tomar un café donde lo único que se interponía en la conversación, era una cucharada de pastel que cada tanto los interlocutores se introducían a la boca. Se extrañan esas relaciones sociales positivas, porque muchos "no tienen tiempo", "están cansados" o "andan corriendo". 

Para preocuparnos aún más, la desregulación del estado emocional es cada vez más manifiesto en nuestra sociedad. Para citar un grave ejemplo, me atrevo a decir que estamos en una "Era" donde los suicidios aún aumentado en muchos países. En Estados Unidos durante los últimos 20 años, este mal social ha ido en aumento, donde solo el 2022 murieron casi 50.000 personas bajo esas circunstancias (www.cdc.gov). En Chile, la situación va en la misma línea, con 1602 muertes el 2022 y un aumento del 33% respecto al año anterior según el Ministerio de Salud (www.bcn.cl). Por su parte, Argentina sigue la misma tendencia de casos en aumento, con 3959 muertes el 2022 (www.defensorba.org.ar) así como México que contabilizó 8.123 decesos el mismo año (www.conasama.salud.gob.mx). En resumen, tenemos la triste realidad según la OMS (2024), que cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo y eso es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. 

Por lo anterior, que es solo una muestra de las crudas realidades que vive nuestra sociedad, es que debemos replantearnos la forma en qué nos relacionamos. Adquirir estas herramientas a través de "cursos de habilidades blandas y comunicativas" nos permiten humanizar nuestra convivencia social y mejorar nuestra calidad de vida. A través de estos contenidos se reconoce el valor de las personas, su bienestar e importancia en los equipos de formación y trabajo. Es una invitación a entender que todos somos responsables en la construcción de la sociedad en que vivimos. Nos impulsa también a esforzarnos en desnaturalizar el  hecho de que somos "reemplazables" en el trabajo o un número más en la empresa, porque quizá sea una realidad para muchos, pero para nuestras familias o comunidades somos importantes y el hacer sentir a las personas especiales y que tienen un valor, comienza por cada uno de nosotros, comienza por casa. 

Hoy, mi invitación es que des un paso atrás, te detengas y revises, cuántos casos han aparecido en las noticias este último tiempo acerca de personas que están muriendo solas y que nadie las "echó de menos" por meses e incluso años. Esto es demasiado triste y preocupante, por eso creo que estamos en un tiempo, en que debemos reforzar las habilidades blandas (entre otros temas) e intentar devolver a la humanidad la capacidad de comunicar(nos) para volver a conectar, para volver a socializar, como lo hacíamos antes, porque somos eso, seres sociales.

Es importante entender que donde sea que estemos, estaremos rodeados de personas, sean estos compañeros de trabajo, jefaturas, personas a cargo, clientes, vecinos, amigos, familiares, etc., somos seres colectivos, que vivimos y nos desarrollamos en comunidad, y aunque hemos perdido la confianza en las personas, ante tantos hechos de delincuencia e incivilidades, donde incluso sentimos temor si alguien se nos acerca y donde pareciera ser, que cada día nos cuesta mirar a las personas a los ojos, si dejamos de creer en la humanidad estamos perdidos. Por todo ello, es que resalto la importancia de las habilidades blandas como la empatía, la comunicación efectiva, la asertividad y el no-prejuicio, ya que "permiten que el ser humano actúe efectivamente con su entorno de manera positiva” y porque estas, "son en esencia componentes estratégicos que mejoran el desempeño laboral, el desarrollo profesional y la cohesión social(Cassany, 1998), es fundamental que reconozcamos su valor y las interioricemos ojalá desde temprana edad. 
 
No obstante lo anterior, también necesitamos que quienes nos dirigen o gobiernan, ya sea desde la casa, una jefatura, hasta un representante del Estado, comience a oír estas realidades y propicie el cambio, necesitamos  retomar el diálogo, comenzar a hablarnos y comunicarnos efectivamente, recuperando lo que la virtualidad nos ha quitado, en cuanto a que decir, hacer o pensar. Recordemos que no solo contamos con una boca para emitir un ruido, u orificios al costado de la cabeza para escuchar ruidos, “las habilidades comunicativas se clasifican, según el código en orales o escritas y según el papel que desempeñen en el proceso de comunicación: productivas o receptivas. Hablar, escribir, escuchar y leer son las habilidades del lenguaje” (Cassany, 1998), por lo tanto, preguntémonos, ¿De qué manera nos estamos comunicando?, ¿nos estamos comunicando efectivamente?, estamos escuchando a nuestra sociedad que vive en soledad, aislada, con miedos y prejuicios?, ¿estamos escuchando a nuestros hijos?, ¿estamos escuchando a nuestros padres?, entre tantas interrogantes....

Y como creo que las Habilidades Blandas y Comunicativas son necesarias en nuestro contexto social,  seguiré pregonando su importancia, pero en otro posteo, porque aquí ya no me alcanzó la hoja. Te leo. 


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